lunes, 2 de mayo de 2011

Princesa Tibia

Entraste sin preguntar, 
acomodaste tu risa en mi cama
sin sueños. La tarde 
tartamudeaba sus primeras 
sombras en el ventanal. Yo te 
empezaba a contar que no 
puedo convidar más que 
promesas rotas, vos te burlaste al oído: 'Mentime despacio, 
Servime otra copa'. Y me 
invitaste a pasear a la orilla de 
tus tobillos, y antes que el sol 
nos salpique dijiste: 'Adiós 
cantor, no tomes frío...'. ¿Dondevas a dormir esta noche? 
Princesa tibia de besos lerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario