Dice mi almohada que esto no puede ser,
que algo deberíamos de hacer.
Que el tiempo corre y el tren pasa una vez,
que alguien debe despertar sus pies
y caminar como si fuera el final,
mañana yo qué sé, capaz que no hay lugar.
Así seguro que alguien lo va a encontrar
y volverá a aplaudir y volverán a hablar.
Es la sana bronca de entender que algo nos salió mal
y revertirla completa
para no tener que alimentar gusanos sin piedad
y devolverle su ofrenda hoy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario